IMAGINACIÓN – Parte 2 de 2

Conferencia de Neville Goddard – Fecha: 14-07-1969

Continuación de la parte 1.

Hoy en el diario de la mañana, mucha gente fue directo a la columna de los chismes y se preguntan quién vive con quién, y les encanta. Ellos ni conocen a esa gente, y saldrán directo a repetir lo que a esta persona le pagan por imprimir, porque es casi como pispear (espiar) a través del ojo de la cerradura de la puerta de alguien.

Él no puede mantener ese trabajo. A él se le paga para ser un cazador de chismes y la gente lo lee. Otros solo leen los obituarios para ver quién se murió. Tú no vas a leer esas hojas. Tú simplemente contemplarás sólo las cosas nobles. No solo lo harás para tu beneficio, sino que tu círculo se hará más grande. Lo harás. Pensarás en un amigo y si él está en aprietos, tú lo vas a representar para ti mismo como te gustaría que él esté. Si él está desempleado, tú lo representas para ti mismo como si ya estuviera trabajando. Si está ganando mucho menos de lo que se necesita para vivir bien en este mundo con sus obligaciones, tú lo representas para ti mismo como si estuviera viviendo bien y ganando un salario decente y asumiendo completa responsabilidad por su trabajo, y tú lo empujas en el ojo de tu mente.

Así que tú agrandas tu círculo. Es algo así como que se auto-perpetúa; tú absorbes todo adentro porque, con el tiempo, “todo lo que contemplas, aunque pareciera estar Afuera, está Dentro, en tu Imaginación de la cual este Mundo de Mortandad no es más que una sombra”. (Blake, “Jerusalem”)

Así que no puedes excluir a nadie. Si excluyes a uno, es tu propio fracaso. Pero tú no te sientas con esa persona y trabajas para lograrlo. Tú simplemente asumes que ya está hecho. Tú lo plantas tan ligeramente como si sembraras un campo. Tú no vas y lo pisoteas, tú siembras el campo y crece.

Bueno, a esto me refiero con “Imaginación”. Yo identifico mi propia maravillosa Imaginación, cuando digo “yo”, estoy hablando de todos, porque todos imaginamos, así que identifico a nuestra Imaginación con Dios. Eso es para mí, el Señor Jesús. Él está enterrado en nosotros y un día resucitará en nosotros, no como algo externo fuera de nosotros, sino que resucitará en nosotros, como nosotros, luego de haber pasado por los hornos de la experiencia en este mundo del César.

Ahora, no hay lugar para una muerte final con Cristo en el hombre, porque Cristo resucita. Tú te despides de un amigo que ha pasado por las puertas de lo que llamamos “la muerte” pero él no puede morir. Nada muere en este mundo, porque Dios es el Dios de los vivos. Pero nada muere, porque lo inmortal no puede morir, y tu ser inmortal es mucho más real que las vestiduras de carne y sangre, que es de lo que está vestido en el mundo del César.

Esto es el límite de contracción, con un propósito, pero cuando esto sea quemado en el horno (cremado), tú, el ocupante, no estás siendo quemado en el horno. Tú eres restaurado, vestido como lo estás ahora, solo que el cuerpo es joven, no eres un bebé, tienes un cuerpo joven de alrededor de los veinte años.

Yo me los encuentro todo el tiempo, y ellos son jóvenes, aunque cuando les dije adiós a través de la puerta de la “muerte”, ellos tenían setenta u ochenta; mi padre, ochenta y cinco cuando le dije adiós, mi madre, sesenta y uno. Los encontré en sus veintes. Yo soy mucho, mucho más viejo. Lo soy. Los encuentro, y ellos crecen. Ellos crecen también allí; no permanecen en sus veintes. Tú creces allí, y tienes miedo allí como tienes miedo aquí; y tú te casas allí también, y luchas allí también, y mueres allí también, para encontrarte a ti mismo siendo restaurado una vez más.

Y el viaje continúa hasta que tú resucites. La resurrección es la salida de esta era, y la entrada a la era llamada “El Reino de los Cielos”, pero solo cuando él en ti, resucite como tú, dejarás este mundo del César. Pero mientras estés en él, ¿por qué no aprender su ley? Porque los golpes son inevitables. Aprende la ley, para amortiguar los golpes.

Así que cuando yo sé lo que quiero para amortiguar los problemas del momento, entonces la aplicaré y aplicaré este principio a todo lo que haya en mi mundo. Y el principio es éste: Primero, comienzas con un deseo. ¿Quién está deseando? Bueno, yo estoy deseando. Bueno y, ¿Quién es este “Yo soy”? Ése, es Dios. “Ese es mi nombre por siempre y para siempre”, como se nos dice en el libro de Éxodo. “Ve, y diles que YO SOY te ha enviado. Este es mi nombre para todas las generaciones, por siempre y para siempre” (Éxodo 3:15). Por lo tanto, ¿Quién está sintiendo? Yo estoy. Bueno, ¡eso es Dios! ¿Quién está deseando? Yo estoy. Bueno, eso es Dios y “todas las cosas son posibles para él” (Marcos 9:23).

Muy bien. Comienza desde ahí mismo.

¿Podría continuar deseándolo si ya lo tuviera? No, no podría. Si yo quisiera esta habitación para dar una conferencia cuando vine aquí, y luego tuviera la confirmación del administrador, que se me ha permitido hablar en el Marines’ Memorial Club por diez días, y las fechas ya están acordadas, ¿le escribiría una segunda carta para rogarle que me lo permita? ¿Podría de alguna manera esperanzarme si ya lo hubiera logrado? No, yo simplemente camino en la asunción de que ya lo tengo. Así que, cuando solicité tener esta habitación para 10 charlas, se me fue concedido y desde ese entonces, yo ya no tenía el deseo de lograrlo. El deseo ya estaba realizado.

Tuve que esperar el tiempo normal, el intervalo de un mes; bueno fue un mes atrás cuando yo lo acepté. Luego vine un mes después para cumplirlo. Bueno, lo mismo es cierto en todo lo que hagas en este mundo. Tú simplemente te atreves a asumir el sentimiento del deseo cumplido hasta que parezca natural, hasta que tome los tonos de la realidad, y cuando sucede, está hecho.

Y ahora, confía en Dios. Bueno, ¿Quién es Dios? ¡Tu propia maravillosa Imaginación humana! ¿Te lo imaginaste? Bueno, ¡Eso es Dios! Ahora, confía en él. No busques a ningún otro poder externo.

La iglesia acaba de degradar algo así como a cien santos, luego de haber hecho fortunas vendiendo pequeñas imágenes de ellos. Me pregunto ¿Cuántos todavía llevan puesto a San Nicolás? Lo han tratado como a un santo. Es como tratar a Papá Noél, como a un santo. Y todos estos santos – el santo de la ruta, para protegerte de los accidentes, ahora dicen que nunca existieron. Si nunca existió, ¿por qué comenzaron alguna vez a venderlo?, cientos de años atrás y comenzaron esta tontería, tantos innumerables millones de estos pequeños íconos, pequeñas medallas. En el sur, nuestro Cardenal admitió que él puso su sello de aprobación en decenas de miles de estas pequeñas medallas, el sello del Cardenal, en el reverso de esa pequeña medalla. Cuando le preguntaron: ¿Bueno, ahora no te arrepientes?, él dijo: “No, fue aceptable en su momento y lo hice de buena fe”. Pero quien sea que comenzó esta tontería lo hizo por razones comerciales, y ellos hicieron innumerables millones, cientos de millones vendiéndoselos a muchos. ¿Y cuántos millones de personas se las pusieron y las siguen usando? ¡Y nunca existieron! Cuelgan la medalla en el frente de su auto, o en sus camioncitos, en sus bicicletas, para que ahora lo descubran a esta altura de la vida…

Una vez, salí con estos amigos míos para saludar a tres hombres que vinieron de la guerra. Uno era un marino; él perdió un pie, y su brazo estaba completamente destrozado. Su hermano estaba por meterse en el sacerdocio y volvió sordo; él estaba en el ejército. Otro que también estaba en el ejército volvió con tuberculosis. Y su madre me dijo algo con toda la inocencia, que ellos también creían como la madre: “Si no fuera por San Cristóbal, ellos no hubieran vuelto”. Ella realmente lo creía, y ellos también lo creían y uno estaba por meterse en el sacerdocio por tres años cuando surgió la guerra, y él creyó que era mejor servir a su país que convertirse en cura. Luego, cuando volvió, abandonó eso completamente y se casó, y tiene una linda familia. Pero él lo creyó y ellos lo creyeron, y el padre y la madre lo creyeron.

Me entretuvieron bastante bien, pero sabían que yo no estaba salvado porque yo era Protestante. “Cristiano” no significaba nada para ellos porque debías ser un Católico Romano, o no eras un cristiano. Así que le dije a mi esposa: ¿Qué pensarán cuando descubran que no soy un Católico Romano?”, ella dijo: “Realmente no importa. Me quieren mucho y saben que yo no lo soy. Saben que no puedes ser ‘salvado’ de todas maneras, así que, ¿qué importa?”. Así, fuimos todos y nos divertimos. Mi esposa fue muy sincera al respecto por la mera razón de que su padre era el amigo más cercano que tenía esa familia.

Y éstos volvieron, uno sin un pie, y un hombro destruido. Bueno, yo estuve en el ejército también, no tanto tiempo como estos muchachos estuvieron, pero yo no volví fragmentado. Yo usé este principio para salirme del ejército y fui destituido con honores. Yo no me escapé. El mismo que dijo “no” a mi solicitud (de ser destituido) fue el mismo Coronel que me llamó nueve días después de que empecé a aplicar este principio. Lo hice de manera muy simple. Tomé la decisión de que quería salirme del ejército y luego pensé, ¿Si saliera, dónde estaría? Bueno, no estaría aquí recogiendo ollas y haciendo todas estas cosas en el ejército y siendo entrenado. Yo sería un civil en la Ciudad de Nueva York en mi propio departamento con mi pequeña hija y mi esposa.

Mi hijo era un marino y ya estaba en Guadalcanal. Había entrado voluntariamente con mi consentimiento, porque no tenía más de 17 años cuando le di mi permiso para unirse a la Infantería de Marina.

Pero habiendo probado la vida en el ejército, yo no quería ser parte de él. Yo tenía 38 años. Así que yo simplemente asumí que era un civil viviendo en la Ciudad de Nueva York con mi esposa y mi pequeña hija, que tan solo tenía unos meses de edad, y el mismo Coronel que había desaprobado mi solicitud, me llamó y me dijo: “Goddard, ¿todavía tienes deseos de salir del ejército?, y yo le dije: “Sí, Señor”. Y él me hizo miles de preguntas, y a cada una de ellas yo respondí: “Sí, señor”. Luego me dijo: “Está bien. Tráeme una solicitud nueva”, y ese día fui destituido honorablemente, y me encontré en un tren camino al cumplimiento de mi sueño.

Yo simplemente sabía lo que quería; no le pedí a nadie permiso. Me fui a dormir en el cuartel con todos los muchachos alrededor. Yo no les dije lo que estaba haciendo. Para ellos, yo estaba durmiendo en ese catre. Para mí, yo estaba durmiendo en la Ciudad de Nueva York. Fui a dormirme físicamente en un catre, pero en mi imaginación me fui a dormir a mi propia cama en la Ciudad de Nueva York. Cuando pensaba en el Campamento Polk, el estado de Louisiana estaba abajo al sur, y yo estaba aquí arriba en la Ciudad de Nueva York. Y luego, el mismo hombre que desaprobó la solicitud, era el mismo que me concedió la destitución honorable.

Les estoy hablando desde mi experiencia; no estoy teorizando. Yo no lastimé a nadie. Nadie fue lastimado porque apliqué la Ley de Dios. ¿No se nos dice: “Lo que sea que desees, cree que ya lo has recibido, y lo recibirás”? Puedes leer esto en el capítulo 11 del libro de Marcos: “Lo que sea que desees…”. Él no dijo, “si es bueno para ti”. Él nos deja totalmente en nuestras manos la decisión que tomemos. Yo quería salir del ejército. El Coronel no podía decirme nada para persuadirme a cambiar mi opinión. Si él hubiera dicho que “no”, yo no podía ir a apelar a ningún rango más alto.

Solo podía solicitarlo a mi comandante oficial. Bueno, él era mi comandante oficial, y él lo había desaprobado. Yo volví a mi cuartel, con el papel en la mano diciendo “desaprobado”. Me fui a dormir, sin su permiso para irme, y me dormí en la Ciudad de Nueva York. Me fui a dormir sin que nadie en el cuartel supiera lo que estaba haciendo. Ellos vieron a un hombre llamado Neville Goddard durmiendo en el catre, pero ellos no sabían que yo no estaba allí, porque ¿Dónde puedo estar, que no sea en mi Imaginación? Si yo no estoy durmiendo aquí en mi Imaginación, entonces yo no estoy aquí.

Tú ves las prendas que yo estoy vistiendo, pero tú tendrás que averiguar dónde estoy, en mi Imaginación, para saber realmente dónde me encuentro. Tú puedes ver mis prendas, pero ¿son las prendas, la persona? Yo estaba durmiendo en mi Imaginación, que es Dios, y “todas las cosas son posibles para él”. Bueno, entonces, “él” cambió la decisión del Coronel. Él cambió su mente. ¿Quién es “él”? Mi Imaginación.

Dios es uno, no hay millones de pequeños dioses corriendo por ahí. Solo hay un Dios. “Escucha, Oh Israel: El Señor nuestro Dios, el Señor es uno”. (Deuteronomio 6: 4)

No busques a un segundo dios; no hay ningún segundo dios. Y ese único Dios se convirtió en la Humanidad, y en el hombre, ese único Dios es tu maravillosa Imaginación humana: ese único Dios.

Así que, es el “único”, hecho de “otros”, eso es exactamente lo que la palabra Elohim significa. La palabra traducida “Dios”, en las Escrituras es Elohim, y Elohim es una unidad compuesta. Es una palabra plural, es uno hecho de otros. Nosotros somos los “otros”, y todos colectivamente hacemos un Señor, el cual se llama “YO SOY”. Bueno, ¿acaso no sabes que tú eres? ¿Y acaso no dices: “Yo soy”? Ése es Dios. Y, ¿acaso no puedes imaginar? Bueno, imaginar es Dios en acción.

Así que, ¿qué estás imaginando? Tú determinas eso. Porque, como dije anteriormente, yo imagino, como imaginas tú. No podemos imaginar diferentemente. Toda diferencia yace en el contenido. ¿Cuál es mi respuesta a la pregunta eterna, “Quién soy”? Esa respuesta determina las condiciones de mi vida. Yo, ¿soy un pequeño ser desconocido, luchando por un dólar para pagar la renta, para comprar comida? Bueno, está bien, entonces eso es lo que me sucederá. ¡Y no hay ningún ser afuera que lo pueda cambiar! Yo debo traer el cambio desde adentro de mí mismo. Yo puedo pedir prestado dinero, y rogar por dinero, y si permanezco en ese pequeño concepto de mí mismo, yo no podré devolver ese dinero y siempre tendré que buscar a alguien más para pedir prestado, mientras permanezca en la conciencia de ser un miserable pequeño ser indeseable.

Deja que permanezca en ese momento en lo que ya soy, y cambiarlo ahora, comenzar a cambiar mi respuesta a la pregunta, “¿Quién soy?” Y si Dios mora en mí, yo debo ser importante, no en contra de alguien más en el mundo. No hace ninguna diferencia para mí lo que ellos sean. Entrégales exactamente lo que quieren. Si quieren riquezas, entrégaselas. ¡Ninguna envidia para nada! Si quieren ser importantes ante los ojos del mundo, permíteles ser importantes. Tú tienes diferentes valores. Tú estás en unión con Dios y Dios está dentro de ti, y ¿qué mejor compañero podrías tener en este mundo que caminar en compañía de Dios, caminar no solo los domingos por la mañana, sino cada día de la semana, sabiendo quién es él?

Así que tenemos que tomar la decisión. “Elige en este día, a quién servirás” (Josué 24: 15). ¿Voy a servir a un dios falso o serviré al único y viviente Dios? Y ese único y viviente Dios es tu Imaginación – mi Imaginación – y ése es el hombre inmortal que no puede morir.

Ahora, vayamos al silencio.

¡Bien!

Cuando tú aceptas esto completamente, descubrirás que no necesitas intermediario entre tú mismo y Dios – ¡ninguno! ¡Él se convirtió en ti, para que tú te conviertas en Dios!

Ahora, ¿hay algunas preguntas, por favor?

Pregunta: Inaudible.

Respuesta de Neville: Yo no diría que cada sueño necesita una interpretación. La mayoría de los sueños sí, porque hay un lenguaje universal, no importa qué lengua uses para expresarte a ti mismo… Hay un lenguaje universal, y ese es el lenguaje del simbolismo. Desafortunadamente, somos todos maestros de la mala interpretación, pero existe un lenguaje que es el lenguaje universal del simbolismo. Así que digo que todo en este mundo contiene dentro de sí mismo la capacidad de significancia simbólica.

Así que en mi visión de la luna, yo pedí iluminación respecto a la ley, cómo puedo decirles a aquellos a los que estoy intentando enseñarles, de una manera más simple para realizar sus objetivos en este mundo. Y luego esa noche, vino la visión. Fue una presentación muy simple, porque aquí la luna es algo a lo que el hombre aspira alcanzar. Mucho antes de que entretengamos seriamente la idea de ir a la luna, lo usábamos como una expresión, “él quiere llegar a la luna”. Y tú dirías de alguien que ni siquiera tiene un trasfondo para siquiera aspirar: ¡pero él está loco! Aquí está este hombre sin ninguna formación académica, y él espera algún día dejar su huella en el mundo de lo que solo un hombre con formación podría lograr. Bueno, nosotros decimos, “él quiere llegar a la luna”. Así que la luna es solo un símbolo del deseo que alguien puede tener.

(El mismo hombre continúa con su pregunta, inaudible).

Respuesta de Neville: Yo me creo lo suficientemente intuitivo para interpretar el sueño de otro. Yo pregunté en el sur – aquí no tengo tiempo de hacerlo, llevaría mucho tiempo del que voy a estar aquí, por dos semanas – pero en el sur me escribieron cartas pidiéndome que les explique sus sueños, lo cual encuentran difícil de interpretar por ellos mismos. Y a medida que crecen (y en este mundo maduramos) ellos acuden a mí para que les interprete un sueño que parece no tener significado. Pero todos los sueños tienen significado. Como se nos dice en el capítulo 12 del libro de Números: “Dios se da a conocer al hombre en una visión y le habla en los sueños” (versículo 6); bueno, si Dios es mi Imaginación, y todos los sueños proceden de mi Imaginación (es decir, de mis sueños y tus sueños) por lo tanto, yo debo aprender el lenguaje que está utilizando para mandar este mensaje a la mente superficial. Así que no puedo descontar ni el más simple de los sueños. Podrá ser producido por algún pedazo de carne no digerido, pero yo no miro a un sueño como resultado de un pedazo de carne sin digerir. Yo veo al sueño como parte de mi ser – de las profundidades de mi ser – tratando de revelarme algo en el lenguaje de los sueños. Cuando se trata de una visión, es un tema totalmente diferente. Esto es visión. Una visión es como esto, real sin medida.

Pregunta: Respecto al simbolismo, me encontré con un libro que contradecía la idea entera. En otras palabras, este misticismo… decían que tenías que negarte a ti mismo y a todas las imágenes, y dejarte abierto y vacío a Dios, y que esta es la única manera en que puedes tener una unión mística.

Respuesta de Neville: Primero que nada, yo no acepto eso, y yo no diría que la forma en que lo haga cada individuo es la única manera. Así que, cualquier hombre que escriba un libro (y déjenme decirles, el 99 por ciento de los libros escritos son un desperdicio de papel) pero porque un libro ha sido impreso, otra persona, porque lo ve impreso, piensa que el que lo escribió debe ser un sabio. Dicen: “Mira, él escribió un libro”, pero es pura tontería de principio a fin.

[El hombre continuó con su pregunta]: No fue solo una persona, fueron varios que se llamaban a sí mismos “los amigos de Dios”.

Respuesta de Neville: Bueno, por ejemplo, hoy tenemos enormes grupos de personas llamándose a sí mismos por otros nombres. En la Ciudad de Nueva York hemos tenido recientemente una reunión muy grande en el estadio de los Yankees que no podía contener esa enorme multitud, el Estadio solo puede contener 75 mil personas solamente en las plateas. Pero se les permitió bajar al césped. Bueno, si las plateas pueden contener 70 y pico de miles, y el campo definitivamente contiene muchos, muchos más, estimaron que había alrededor de trescientas mil personas. Ellos se llaman a sí mismos por un nombre muy poderoso de las Escrituras, y les preguntaron a los 300 mil que estaban allí para pararse y dar testimonio de la experiencia de su nombre. Se llaman a sí mismos “testigos”. Bueno, si eres un testigo, ¿testigo de qué? ¿Has sido testigo del nacimiento de Dios en ti? ¿Has sido testigo de alguno de los grandes misterios de las Escrituras?; uno de estos “testigos” vino a mi puerta hace un año atrás – de hecho, cuatro de ellos, pero uno solo subió las escaleras. Yo estaba ocupado leyendo mi biblia. Yo paso varias horas al día leyendo la biblia. Esto sucedió alrededor de las cuatro y media o cinco de la tarde. Ella vino a mi puerta con su biblia toda marcada con pedacitos de papel, y luego, en la calle – viendo qué tipo de recepción iba a recibir – había tres o cuatro parados en la vereda. Ella subió y me preguntó si podría abrir la puerta para permitirle explicarme la palabra de Dios a mí. Yo le dije: “Lo lamento, pero has venido sin una cita, y estoy ocupado. De hecho, estoy leyendo la palabra de Él ahora mismo”. Y luego una cosa llevó a la otra, y le dije: “Lo lamento, estoy ocupado, y no tengo tiempo para entretenerla o discutir nada con usted”. Luego ella empezó a citar versículos; no me dejaba que la despache de esta manera, así que empezó a citar las Escrituras. Ella dijo: ¿usted sabe qué significa?, así que le dije mi interpretación del pasaje que ella citó, y ella me preguntó: ¿Qué eres? ¿Un mormón o algo?; Así que, ella quería verlo a su manera, y eso es todo lo que puedes hacer. Le dije: “Estoy realmente apenado, señorita, pero no puedo darle más de mi tiempo a menos que sea con una cita. Usted no puede venir a mi puerta, tocar el timbre y esperar que la atienda. No puede hacer eso. Yo tengo una familia, y vivimos una vida muy tranquila y agradable, y no tenemos interrupciones como esta”. Así que ella bajó y habló con los otros, y señalaban con el dedo diciendo: “Tacha a ese, que se va a ir al infierno”. ¿Qué puedes hacer con la gente? Quiero decir, déjalos por su cuenta. Tú no puedes forzar a un hombre tomándolo de la nariz y poniéndolo en un estado de conciencia si se resiste a hacerlo. Se nos dice en las Escrituras: “Yo mandaré un hambre a la tierra; no un hambre por pan o una sed por agua, sino por la palabra de Dios”. (Amós 8:11). Bueno, hasta que ese hambre no sea enviado a ti por el Dios dentro de ti, la palabra no estará dentro de ti. Tú estarás más interesado en hacer un dólar extra.

Pregunta: (Inaudible).

Respuesta de Neville: Últimamente vamos hacia el Único, pero somos hermanos, como se dice en las Escrituras, estas palabras: “él fijó los límites de los pueblos según el número de los hijos de Israel” (Deuteronomio 32: 8). Así que somos hermanos; se necesita a todos para formar uno. Yo nunca en la eternidad perderé mi identidad, y tampoco ustedes, y aun así somos uno. Ustedes son el mismo Dios. Del mismo hijo ustedes son el padre, como yo soy el padre. Eso muestra la unidad de nuestro ser. Si tú eres el padre de mi hijo y ese único hijo yo sé que es mi hijo, y todos van a ser el padre de ese hijo, entonces solo hay un Padre.

Las Escrituras enseñan: “Solo hay un cuerpo, un espíritu, una esperanza, un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos” (Efesios 4: 4 al 6). Uno solo, y aun así nadie va a perder su identidad. Yo estoy expandiendo mi identidad pero no hay pérdida. Cuando yo fui abrazado por el Señor resucitado ya que él vistió la “divina forma humana”, que es Amor, yo respondí la pregunta. Me pidió que mencione las cosas más grandiosas del mundo. Cuando dije “el Amor”, él me abrazó y nos fusionamos y nos hicimos un solo espíritu, un solo cuerpo, pero yo no perdí mi identidad. Cuando nos separamos de esa unión, yo salí como Neville, solo dentro de mí, yo estaba consciente de un ser superior, completamente consciente del ser superior, sin pérdida de identidad. Así que todos aquí están destinados a descubrir la paternidad de Dios como él mismo a través del Hijo llamándolo “Padre”. Todos.

Pregunta: Inaudible.

Respuesta de Neville: Mi querida, hemos comido del árbol del conocimiento del bien y del mal. Tenemos enormes presiones en el mundo para hacer al mundo bueno. Nunca podremos tener un desbalance entre el bien y el mal. Siempre nace de este árbol. Este es el árbol del conocimiento del bien y el mal, y contiene números iguales de frutas. Hacen todos los esfuerzos en el mundo para hacerlo un lugar mejor. Están subidos al árbol equivocado. Nos bajaremos de éste árbol del bien y el mal algún día, y comeremos del árbol de la vida; cuando ese día venga, ese día vendrá con la resurrección. Y la resurrección no es una cosa colectiva, es una experiencia individual. Somos llamados hacia afuera de este estado uno por uno, para unirnos en un solo cuerpo, que es el Señor resucitado. Así que todos somos preferidos.

Diez millones de dólares por esto, cien millones de dólares por lo otro, y luego espera un poco; luego al final del año hacen una pequeña investigación: se forma un comité para descubrir que aquellos que obtuvieron los cientos de millones que se iban a usar para caridad, se los metieron en sus bolsillos. Y de repente se pregunta: ¿A dónde fueron a parar los veintisiete millones de dólares del petróleo? ¿Por qué no se puede descubrir qué pasó con los veintisiete millones de dólares?

Alguien los tenía. No los derramaron en Santa Bárbara. Eso salió del mar. Así que, ¿Dónde están los veintisiete millones? Solo esa semana, veintisiete millones de dólares en petróleo para nuestros muchachos en Vietnam, y ni siquiera pueden rendir cuentas de ello. Verán, esto lo encuentras en cualquier tema de la vida: el bien y el mal. Así que no trates de cambiarlo. No podrás detener al árbol de dar fruto del bien y del mal. Tú continúa en tu propio camino, en las cosas hermosas del mundo y deja que los demás hagan lo que quieran hacer. Lo van a hacer de todas maneras. Cuando yo hablo, quiero ayudar a todos en este mundo, individualmente. Yo no estoy para las multitudes, para hacerlos a todos de esta manera llamada “buena”. “Nadie viene a mí, a menos que el Padre lo llame” (Juan 14: 6). Y “Yo y mi padre somos uno” (Juan 10:30). No hay uno que esté esta noche aquí si mi padre no lo hubiese llamado. Aun aquellos que quizás nunca más vuelvan, han sido llamados. Este es tu primer impacto, tu primera pequeña explosión.

Pregunta: Inaudible.

Respuesta de Neville: Definitivamente, tú puedes ayudar a cualquiera en este mundo, y tú llegarás al punto en que ayudarás a todos. Pero tú no vas a poder cambiar la naturaleza del árbol. Este árbol da fruto del bien y del mal. Esta es la naturaleza de este mundo. Y de repente tú saldrás de él, y comerás del árbol de la vida, y verás este mundo tan diferente, que estarás impactado inmensurablemente.

Pregunta: Inaudible.

Respuesta de Neville: Mi querido, este mundo está muerto, y la gente no lo sabe. Muerto, tan muerto como pueda estarlo, aunque lo estén caminando. El día vendrá en que tengas esta experiencia. Tú sabrás lo que estás sintiendo dentro tuyo, no podrás detenerlo; y cuando veas a la gente a tu alrededor, tú detendrás su actividad dentro tuyo, y todos quedarán parados y quietos. No me refiero en el sentido de soldados en atención cuando aún pueden pestañear y mover su cuerpo; ¡me refiero a que están muertos! No pueden mover ni un ojo. Ellos no saben que están congelados. Y si detuvieras su actividad por mil años, cuando lo soltamos para que retomen la actividad, continuarían sus intenciones y no sabrían ni por un momento que habían sido detenidos por mil años. Esto es todo parte de la estructura del universo.

Todo lo que está tomando lugar en el mundo pertenece a la estructura eterna del universo. Tú no has sido creado, tú eres parte de la estructura eterna. Todos los matrimonios, los divorcios, los amores, los amores caprichosos, las amorosas amistades, los odios, todo es parte de la estructura eterna del universo.

Así que cuando hablamos de la creación, no me refiero a formar un hombrecito de barro. El hombre siempre ha sido parte de la estructura del universo. No estoy hablando de la creación de la vida. Ahora somos solo cuerpos animados. El día vendrá en que seremos espíritus que dan vida. Y entonces verás que el mundo entero es un cuerpo muerto, tan muerto como la luna, y todas las relaciones serán solucionadas con detalle. Si uno pudiera tan solo mirar con el ojo despierto, cómo el niño sale del vientre, todo el patrón de su vida está allí.

Pregunta: Inaudible.

Respuesta de Neville: Porque es un cuerpo muerto. Ahora está animado por el espíritu de Dios, que es llamado el aliento, porque la palabra “aliento” , la palabra “viento” y la palabra “espíritu”, son una y la misma palabra, tanto en griego como en hebreo. Así que, respira el aliento de vida en el cuerpo del hombre. Es el espíritu el que posee el cuerpo, que luego se convierte en un cuerpo animado – en un ser vivo, pero no en un espíritu que da vida (que ese es el acto de la creación).

[Pregunta respecto a la asunción del deseo cumplido]… tú no puedes permitir ningún miedo consciente.

Respuesta de Neville: La pregunta es: habiendo asumido el sentimiento del deseo cumplido, tú no puedes negar que a pesar de la asunción, existen algunas dudas y miedos conscientes. Bueno, yo no niego eso, pero la práctica, hará que cada vez hayan menos y menos, y tú confiarás en Dios tan implícitamente, no como un ser externo que podría estar mirándote cuando estás orando. Eso es lo que la gente dice, “¿Me pregunto si me vió?” porque tu imaginación siempre lo hará…

Cuando comenzamos la conferencia esta noche, citando el capítulo 17 del libro de Hechos: “Ustedes tienen un dios desconocido… yo les hablaré de ese Dios desconocido, y él no está lejos. En él vivimos y nos movemos y tenemos a nuestro ser”. ¿A dónde puedo ir, saliéndome de mi Imaginación? Yo soy todo Imaginación y eso es Dios. Así que lo que sea que yo esté imaginando, mi Imaginación lo está viendo. Eventualmente tendrás tal y completa confianza en Él. La Imaginación y la fe son las cosas a través de las cuales el hombre moldea su mundo. Ahora, la fe es la apropiación subjetiva de lo objetivo; esperanza, fe, e Imaginación son las cosas a través de las cuales nosotros moldeamos nuestro mundo.

Buenas Noches.